Metodologia

La musicoterapia es una disciplina de la salud que utiliza el recurso de la música y sus elementos (ritmo, melodía y armonía) en un proceso desarrollado por un musicoterapeuta calificado, para promover, prevenir y rehabilitar la salud en abordajes individuales o grupales. La musicoterapia es un proceso construido entre terapeuta y pacientes favoreciendo la comunicación y otros objetivos terapéuticos relevantes atendiendo a las capacidades y las necesidades físicas, emocionales, mentales, sociales y cognitivas de la persona.

Se trata de una disciplina de la salud reconocida a nivel internacional, que ha demostrado ser útil como terapia complementaria en diferentes poblaciones y campos de aplicación, entre otros, y de manera destacada en el ámbito prenatal. La musicoterapia psicoprofiláctica en el embarazo

ayuda a la madre a descubrir y reconocer el complejo vínculo con el futuro hijo evitando que traumas intrínsecos de la madre o externos a ella puedan obstaculizar este vínculo de vital importancia. Mejorando además el trabajo del parto y la relación durante el primer año de vida.

El modelo Benenzon de musicoterapia y terapias no verbales fue considerado como uno de los cinco modelos reconocidos más importantes de la musicoterapia durante el IX Congreso Mundial de Musicoterapia realizado en Washington, USA, en Noviembre de 1999. El Prof. Dr. Benenzon comenzó a diseñar este modelo en el año 1969. El modelo se ha ido estructurando, organizando y tomando consistencia teórica y evidencia práctica en su desarrollo durante más de 40 años. El modelo ha crecido en su desarrollo y aplicaciones clínicas, a través de la didáctica, la investigación y la supervisión de musicoterapeutas en diversos países de América y Europa. Se trata de una aproximación humanista que parte de premisas de modelos dinámicos de intervención terapéutica, la teoría de la comunicación Humana, y otros ámbitos del conocimiento relacionados. El MBMT contempla e integra ideas de, entre otros, Freud, Jung, Watzlawick, Konrad Lorenz, Fiorini, Winnicott, P.Schaeffer, C. Sachs, M. Shaffer, Willems, Dalcroze, Kodaly, Orff, Martenot, etc.

En el MBMT el principal objetivo es abrir nuevos canales de comunicación entre el paciente y musicoterapeuta. La ausencia de la palabra hablada en la comunicación “libera” la relación terapéutica de filtros conscientes verbales. El paciente se expresa utilizando los instrumentos musicales y otros objetos o elementos de la comunicación analógica. La tarea del terapeuta es esperar, atender, escuchar y acoger al paciente en un espacio vincular donde el paciente puede revivir situaciones y acontecimientos del pasado, restaurando conflictos y dificultades personales o relacionales. El encuadre y la ética del modelo favorecen la experiencia emocional correctiva, conteniendo el fenómeno transferencial y accionando otros elementos dinámicos sin estigmatizar, etiquetar, interpretar, juzgar ni interferir en la expresión del paciente. La aceptación incondicional, la escucha flotante, y la empatía son elementos claves de la relación terapéutica y elementos destacados en la ética del modelo.

El MBMT puede ser de especial interés en este ámbito, ya que además de contemplar la música y el sonido, acciona otros elementos que forman parte de los sentidos y que tienen fuertes conexiones a nivel emocional al formar parte de la memoria implícita y arcaica de los progenitores. La memoria implícita es la «caja negra» del entorno prenatal y de muchas dificultades que pueden estar acompañando la gestación. El lenguaje no verbal es el código de la memoria implícita y nos acompaña desde antes incluso de nacer porque ya somos en los deseos y conflictos de nuestros padres. El encuadre de las sesiones permite que puedan aflorar expresiones inconscientes, redescubrir el potencial comunicativo de los participantes, y conocer más sobre sí mismos, su relación y su vínculo con el futuro hijo. La estructura del proceso, y su evolución favorece la descarga de tensiones a través de la liberación de energía y la propia expresión emocional reduciendo niveles de activación relacionados con el estrés y la ansiedad.

El proceso musicoterapeutico en MBMT respeta y favorece la expresión libre de la Identidad Sonora de los progenitores abriendo nuevos canales y potenciando su capacidad comunicativa. Los padres, especialmente la madre, son la fuente de producción sonora. Las sesiones favorecen el establecimiento de una comunicación más auténtica con ellos mismos, entre ellos y en relación al futuro bebé. La madre que se somete a un proceso de musicoterapia se convierte en una fuente de sonido. La atención, la toma de consciencia y el auto-cuidado de la madre en el proceso favorecerá que pueda transmitir una energía sonora coherente con estados de ánimo y sentimientos positivos.

La utilización de la energía sonora del mensaje creado por los padres para su hijo se podrá utilizar, además de en la fase probeta, en el caso de que se produzca un parto prematuro, donde la eficacia de musicoterapia ha sido constatada de manera empírica. Este mensaje es facilitador del parto y, durante el primero año de vida, calma al recién nacido en caso de llanto, y aumenta el reflejo de succión.